La Valencia que espero

Escrito por David el - - 0 comentarios

Han sido las elecciones municipales y autonómicas en España en Mayo de 2015 y, visto el satisfactorio resultado (en el que la ciudad de Valencia ha apoyado el proyecto de Compromís) que ha puesto de alcalde a Joan Ribó tras 24 años de absolutismo de Rita Barberá, quería comentar los 10 puntos que me gustaría que se cumplieran en este cambio político de la ciudad de Valencia:

1. Mejoras en el transporte público: Valencia ha ido por un lado y el área metropolitana por el suyo. De forma que los formatos de los abonos cambian según la zona, aunque vayas dos calles más para allá. Otras ciudades metropolitanas funcionan en conjunto, con bonos compatibles, horarios sincronizados y una organización que mira por la mobilidad. Lo que me gustaría es que Valencia tuviera títulos de transporte combinados (metro, tren, buses y bici), también para la zona metropolitana. Asímismo, el precio de los abonos debería ajustarse a la realidad, y ofrecer precios reducidos para estudiantes, jóvenes y familias en paro, algo así como las ventajas que tienen los jubilados (12 € al año por un abono con el que pueden ir en bus a sus anchas). Muchos estudiantes del área metropolitana han dejado de estudiar por no poder pagar los 80€ mensuales del abono para ir en tren a la universidad, y los jóvenes vemos el trasporte público muchas veces como un "lujo". Por otro lado, crear líneas nocturnas de metro, como otras ciudades; y ampliar las del bus. Moverse por la ciudad de noche en transporte público es imposible.

2. Terminar lo empezado: Hay muchas obras de infraestructuras paralizadas, donde se han dejado millones de euros y que a día de hoy no tienen uso porque la "crisis" no lo ha permitido. Terminar obras como la línea T2 de metro que conecta el centro con Nazaret (pasando por la Ciudad de las Ciencias) debería ser una realidad, más si tenemos en cuenta que ya está tunelado al 98% y las estaciones a falta de acondicionar. La inversión no sería tanta, y la ciudad y turistas agradecerían poder ir en metro-tranvía a zonas tan turísticas y comerciales. Otra obra que debería ser prioritaria sería el Parque Central. En concreto la construcción de la nueva estación central tan necesaria y el soterramiento de las vías. Esto lleva anunciado más de 30 años y aún estamos esperando. Se soterraron las vías del nudo sur, y todavía esperamos el resto. Soterrar las vías permitiría urbanizar la superficie, la creación de una avenida ajardinada que libere tráfico de una zona saturada, conectar barrios hasta ahora aislados unos de otros, urbanizar una zona degradada y la construcción del esperadísimo Parque Central, una gran zona verde que los barrios de la zona tanto necesitan donde ahora está la playa de vías y la estación provisional del AVE. El túnel pasante es otra historia, beneficiaría enormemente al trasporte metropolitano en tren, especialmente a los estudiantes que van a la universidad, pero es algo que ni siquiera se ha empezado y costará años tenerlo terminado.

3. Rehabilitaciones: Tanto en El Cabanyal (barrio abandonado deliberadamente por la anterior alcaldesa por plantear una avenida que lo atravesara), como en el centro histórico. Además de la rehabilitación de viviendas a nivel más particular (y que siempre se respete la tipología de edificio del entorno en casos de nueva construcción), me gustaría ver planes más ambiciosos, como es el plan de recuperación de la muralla árabe, la eterna abandonada. Otros edificios históricos también merecen una buena rehabilitación y limpieza, así como una peatonización y estudio visual del entorno, como es el caso de la zona Mercat Central-Santos Juanes-Lonja y la plaza de la Reina. Sin olvidar edificios históricos de carácter industrial que existen por toda la ciudad, así como alquerías, en estado casi ruinoso. 

4. Turismo cultural por la Valencia menos conocida: Está relacionado con el punto anterior. El turista busca conocer la ciudad, tiene interés en su historia, su arquitectura y sus tradiciones. Crear rutas turísticas estilo "la ruta árabe" (por los restos de la ciudad árabe), "la ruta de los museos" (principalmente por los museos que bordean el río Túria), "la ruta del mar" (por la historia de los poblados marítimos), "la ruta de los jardines" (Túria, Viveros, Monforte...), o "la ruta de la huerta" (por itinerarios de la huerta) son ejemplos que introducen al turista dentro de la cultura valenciana, aparte de las rutas turísticas actuales (centro y Ciudad de las Artes). Para ello hay que fomentar también la inclusión de la ciudad en rutas europeas y mundiales (darnos a conocer) y el trasporte de turistas, ya sea por avión, tren o en crucero. Valencia tiene mucho que explotar todavía en este aspecto.

5. Descentralización del centro: En Valencia tienes que ir a morir al centro de la ciudad para todo, y claro, esto conlleva que el tráfico sea abundante (en especial en horas punta). Por lo menos las universidades no están en el centro, y es ahí a lo que voy. Se ha venido fomentando la marina real como "nuevo foco" turístico, de ocio y comercial. En mi opinión hay que seguir por ese camino, hacer que la gente vaya a otros sitios que no sean solo el centro, y dar así vida a otras zonas. ¿Qué tal museos en barrios sin ningún interés? Fomentaría el comercio local y el mayor conocimiento de la ciudad de los propios valencianos. Y ya si se rehabilitan antiguos edificios industriales únicos para este fin mejor que mejor.

6. Planes urbanísticos en beneficio de todos: El principal, a mi forma de verlo, es la urbanización que debería unir el jardín del nuevo cauce del Turia con la marina real. Unir el jardín del río (que atraviesa la ciudad de oeste a este pasando por el centro) con el puerto y la plaza. Esto daría un gran impulso económico y turístico a la ciudad y estaría relacionado con el punto anterior, podrías ir andando o en bici desde el centro, a través de un parque verde, hasta la playa, pasando por la Ciudad de las Artes. Un lujo para los ciudadanos. Este proyecto supondría además la unión del barrio de Nazaret con el núcleo urbano. De igual manera, seguir urbanizando la ciudad, sin expandirla, sino construyendo en zonas degradadas, Valencia es una ciudad llena de tapones urbanísticos, solares sucios y edificios en ruina. Hay que terminar de coser la ciudad existente.

7. Derechos sociales garantizados: Garantizar la vivienda, la luz, el agua y la comida a los ciudadanos. Tan simple como eso, en el siglo XXI aún estamos así. Sin embargo, hay que tener cuidado para que "muchos" no se aprovechen por ejemplo de vivir con todo pagado para vivir cómodamente sin trabajar. Por otro lado, prohibir los desahucios en la ciudad y frenar la omnipotencia de los bancos. Y por supuesto, mejoras en los centros educativos y fomento de los autónomos y pymes.

8. Festividades laicas: En Valencia hasta ahora  las fiestas populares han estado vinculadas a la política y la religión. Desligarlas será complicado, pero en un estado laico es lo que toca. Buscar la convivencia sobre todo en Fallas, donde el ruido es constante incluso por la noche y los no-falleros no saben dónde meterse, y ya está bien de que la alcaldesa sea la protagonista de las fiestas... Por otro lado, que el ayuntamiento apoye otras fiestas de barrio tradicionales, como las de San Marcelino, y la cabalgata del orgullo LGTB enriquecen las celebraciones tradicionales de la ciudad. Por otra parte los toros, esa "fiesta nacional" donde se tortura a un animal, debería ser prohibida.

9. Inclusión de las pedanías en el proyecto de ciudad: Las pedanías, esos semipueblos dependientes del ayuntamiento. Esos grandes olvidados por ser cuatro gatos que viven en medio de la nada a las afueras de la ciudad también son valencianos y pagan sus impuestos. Como vecino de pedanía pediría mejores servicios de limpieza y cumplimiento de las exigencias de las asociaciones de vecinos, que son las que conocen las deficiencias de estos barrios.

10. Ayuntamiento "todo oídos": En el punto anterior ya lo he mencionado. Son las asociaciones de vecinos los que saben qué se cuece en sus barrios. Que el ayuntamiento escuche sus quejas y propuestas ayuda enormemente al buen funcionamiento de la ciudad entre sus vecinos. Así, son los propios vecinos los que diseñan su barrio, el lugar donde viven, y no el alcalde de turno. Esto también va relacionado con algo que doy por hecho, un Ayuntamiento trasparente.

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